Una solución para todos

                                    

Capítulo I

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La guerra había terminado hace medio año y por fin todos los sobrevivientes habían conseguido regresar a sus países de origen, y en particular en Konoha, comenzó la reconstrucción de la aldea. Los ánimos estaban más tranquilos ante la idea de haber terminado con los conflictos entre países y aldeas por haberse unido contra un enemigo en común. Konoha había recibido mucha ayuda de las otras aldeas, por lo que era cuestión de tiempo para que una nueva era de paz los abrazara.

Mientras la mayoría de los ninjas trabajaban en las partes dañadas de la aldea, Shikamaru Nara salía corriendo de su casa y saltaba al primer techo que encontró para no llegar tarde a su cita con Temari. Aprovecharía al máximo aquella reunión para ver a la mujer que tanto amaba y conversar sobre un tema que su madre le pidió tomar en cuenta: con la muerte de su padre, pronto el consejo de su clan lo nombraría líder y con ello, se esperaría que tuviera a una esposa a su lado, con la que tendría al futuro heredero del liderazgo del clan.

Aún le dolía la muerte de su padre, nunca olvidaría el llanto nocturno de su madre las primeras semanas en que regresó a la aldea con la terrible noticia. Su madre se había mostrado fuerte en el funeral, agradeció con solemnidad cada pésame recibido y no perdió el control en ningún momento. Pero cuando todo terminó y se quedaron solos, Yoshino Nara se derrumbó y se aferró con fuerza al abrigo de su hijo.

Shikamaru la abrazó con fuerza, también con lágrimas corriendo por sus mejillas le juró protegerla y ser un orgullo para su padre. Y así, madre e hijo, trataron de sonreírle al otro y se prometieron en silencio apoyarse y nunca olvidar al maravilloso hombre que había sido Shikaku Nara.

Y en esos momentos estaba por llegar a la torre del Hokage, donde la comitiva de Suna iba saliendo.

— ¡Hey! — Saludó el chico alzando la mano.

Temari sonrió y despidió a sus hombres con un movimiento de cabeza, de manera que quedó sola con el Nara.

— Tan puntual como siempre.

— ¿Qué tal estuvo su viaje?

— Agotador como siempre. — Pasó una mano por su frente pero sonrió. — Pero el clima de Konoha es muy refrescante, así que no me puedo quejar mucho.


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hojas de invierno / Patricio Anabalón / Album Completo


Temas:
1. Ala Incauta
2. El Abrigo De Un Hombre
3. Ciudad Del Alma
4. El Tren
5. Los Vitrales De Tu Piel
6. Una Grieta
7. Espera
8. La Vida, La Lluvia
9. Nueve
10. Solos
11. Hojas De Invierno

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