Los 11 beneficios del zapallo para tu salud

Una variedad “gigante” y de pulpa amarilla de zapallitos preparados para recipiente de zapallitos rellenos.

Aspecto arbustivo del “zapallito de tronco”.

El aspecto arbustivo del zapallito “de tronco” permite disponerlos de forma de facilitar la cosecha que se realiza varias veces por semana.

En Argentina y Uruguay se llama zapallito ( var. ), o si hay que diferenciarlo de los demás cultivos de cucurbitas que se consumen inmaduras, zapallito redondo, zapallito redondo de tronco, o zapallito criollo (Argentina), al fruto consumido inmaduro de esta variedad, nativa de Argentina y Uruguay, cultivada desde épocas precolombinas.

Siendo sensible a heladas, se siembra durante el verano en la latitudes de Buenos Aires y Montevideo casi todo el año en forma escalonada en el norte del ambos países, la planta da zapallitos todo a lo largo del verano que son cosechados entre 9 y 13 días después de la floración, cuando alcanzan cierto tamaño “comercial” en que la cáscara todavía está blanda y comestible, las semillas no están endurecidas y se puede consumir cocido. (Millán 1947[1]​)

Se clasifica como “hortaliza de estación” ya que no se puede almacenar, es de alta perecebilidad y por eso su cultivo está restringido a los cinturones verdes y en general a las cercanías de los lugares de consumo.[2]​ Es uno de los cultivos más difundidos en las zonas de primicias del noroeste y noreste de Argentina, debido a la posibilidad de cultivarlo durante gran parte del año a través de siembras escalonadas,[3]​ y también en el Cinturón Verde del Gran Buenos Aires (los huertos cercanos a la ciudad que la abastecen),[3]​ donde, con la llegada de los invernáculos que empezó en la década de 1980 y se consolidó mejor en la de 1990, se amplió la oferta de verduras de estación, y entre ellas el zapallito.[2]

Descripción[editar]

Aspecto del “marmoreado” de las hojas, en este caso de otra especie de zapallitos.

Unos días después de la apertura de la flor (antesis), el perianto se marchita y eventualmente cae. La marca que queda en el zapallito del perianto caído es el “anillo” que define en su interior al botón o corona, que puede tener diferentes tamaños.

La descripción de Millán, autor del nombre (1947[1]​), dice:

“Hay un “tipo general” con una gran variación. El “tipo general” es una mata enana, por lo menos durante un período de su vida; con entrenudos muy cortos, sin zarcillos, de fruto pequeño de sección transversal circular y deprimidos, cáscara color verde, comestibles en estado inmaduro y con semillas blancas.” Aproximadamente la mitad de las plantas de su estudio se mantuvieron como mata, el resto desarrolló al menos una guía larga hacia el final de la estación. Las hojas pueden ser de diverso tamaño y son verdes o “marmoreadas”.

“El tiempo que tarda el ovario desde que abre la flor hasta que el fruto adquiere un diámetro de unos 5,5 cm en que puede usarse para relleno, varió en término medio en 9 días hasta mediados de marzo y en 13 días desde mediados de marzo hasta el 6 de abril.”

“Los frutos cuando son jóvenes son deprimidos y semiglobulares, de sección casi circular, uniformemente verdes o con líneas longitudinales verde claras, lisos o algo lobulados, sin o con corona, cáscara de unos 2 mm. de espesor, blanda, mesocarpio amarillo y tejido placentario amarillo que llena todo el interior del fruto. En el fruto maduro la cáscara es muy dura, verde-oscura o ceniza y algo lobulada, el mesocarpio verde-amarillento a anaranjado y el tejido placentario fibroso sigue llenando, sin reducirse, el interior del fruto.”

“La corona en los frutos se considera comercialmente un defecto grave, por eso en los catálogos de las semillerías se preocupan en anunciar semilla de zapallito de tronco “sin corona”.”[cita 1]

Desde el 2003 se sumaría a la descripción la posibilidad de la cáscara de color verde claro.[5]

Como recuerda Paris (1989[6]​) las variedades “de tronco” reducen el esfuerzo de cosecha, por lo que es un carácter fuertemente seleccionado en todas las variedades que se cosechan inmaduras, ya que el recorrido se efectúa varias veces por semana cosechando el zapallito en el período de pocos días en que se presenta en el tamaño comercial, luego de lo cual pierde su valor en el mercado.[cita 2]

Cultivares y grupos de cultivares de zapallitos[editar]

Hay cultivares (cultivos comerciales distintivos, uniformes y estables en relación a las variedades tradicionales de las que se originaron) de zapallito registrados. Algunos mencionados son: Zapallito redondo de tronco ‘Cachí Magnif INTA’, Zapallito redondo de tronco ‘Veronés INTA’, Zapallito redondo de tronco “Mejor 3”, entre otros.

Diferentes clasificaciones los agrupan en grupos de cultivares con criterios diferentes. La enciclopedia Mansfeld (2001) agrupó en el grupo de cultivares Grupo Zapallito (en el original Zapallito Group) a los cultivares que se originaran en las 3 variedades de zapallitos de Argentina y Chile descriptos por Millán (1947[1]​): el zapallito redondo del tronco ( var. ), el zapallo silpingo ( var. ) y el zapallo Hoyo ( var. ), bajo la descripción “formas arbustivas (de tronco), frutos pequeños, pobremente conocidas fuera del área de distribución de su cultivo”.[7]

Debido al botón o corona que suelen presentar los cultivos de zapallito, otros autores tienden a clasificar estos cultivares en el grupo Grupo Turbante (en el original Turban Group, a partir de las variedades anteriormente en ), cuya descripción es “fruto con forma de turbante como resultado de que parte del tejido en el ápice de floración no está cubierto por el tejido del receptáculo”.[8]​ Por ejemplo es agrupado en Turbante por Ferriol y Picó (2008[9]​). Si bien es una característica común en los zapallitos, es un carácter sin valor comercial, por lo que es seleccionado negativamente por los horticultores. Millán (1947) demuestra que el carácter de “corona” se hereda de forma diferente en zapallitos y turbantes del grupo Turban, de lo que se destaca lo difícil que es eliminar la corona en los cultivos de zapallitos.[cita 1]

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Otros autores pueden clasificar a toda la variedad tradicional () como un cultivar, ‘Zapallito’ (hasta 1996 se permitía la nomenclatura cv. Zapallito), como en Lema (2011[10]​), esto quiere decir que el autor considera que toda la variedad cumple con los criterios de ser “distintiva, homogénea y estable” aplicados a los cultivares. Esta clasificación acarrearía el problema de no dejar la categoría para cultivares más específicos dentro de la variedad tradicional, como los listados arriba.

Usos[editar]

Véase también:

Tienen usos culinarios, y se consumen inmaduros cuando la cáscara es tierna y el mesocarpio jugoso y agradable, lo que los hace especiales para frituras y ensaladas, o para rellenos, en este caso cuando los frutos son esféricos.[1]
Algunos de los platos más comunes que incorporan zapallitos son los zapallitos rellenos, la torta de zapallitos y la tortilla o el revuelto de zapallitos. Por su alto contenido en agua, resultan ideales para preparaciones que necesiten mucho líquido, tales como sopas, guisos o para la preparación de caldos de verdura. Su sabor es neutro en crudo, ligeramente dulce cuando está muy maduro. Al cocinarse, su sabor se acentúa, pero puede tornarse amargo si se lo cocina en exceso.

Cultivo[editar]

Relación con zapallito amargo[editar]

Cartel previniendo la posible aparición de frutos amargos en los lotes de zapallito. Mercado en la ciudad de Rosario (Santa Fe, Argentina), año 2007.

Zapallito amargo , arriba: frutos, medio: planta a mitad del verano, abajo: al final del verano, frutos nuevos y de la estación anterior (de color desgastado).

Frutos de una población silvestre de zapallitos amargos en Jesús María (Córdoba, Argentina) en 1945, aparentemente un híbrido con poblaciones cultivadas. Izquierda: Corte transversal. Derecha: Los frutos pueden poseer corona y anillo.

Los frutos amargos que ocasionalmente se venden como variedad cultivada y se cree provienen del zapallito amargo, se describen así por la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica): “Además de su sabor amargo, son pequeños, redondos y de cáscara dura. Al cortarlos, presentan una gran cantidad de semillas y muy escasa pulpa. Su cocción no elimina el riesgo de gastroenteritis debido a su efecto irritativo”.[11]​ A juzgar por advertencias como la del mercado de la foto, no siempre el amargor del zapallito cultivado se expresa junto con otros caracteres que lo hagan tan parecido al silvestre como para notarlo y descartarlo.

Al cultivar zapallito el parental que provee el polen para que se desarrolle el fruto[cita 3]​, no afecta el sabor del zapallito cosechado, ya que su pulpa y tegumentos de las semillas provienen genéticamente de la madre, y el padre sólo será expresado en plantas y frutos de la generación siguiente (Contardi 1939[cita 4]​). La polinización abierta de frutos dulces puede dar una proporción importante de semillas que den plantas de fruto amargo,[cita 4]​ por lo que la recomendación agronómica es el cruzamiento controlado cuando el objetivo es obtener semillas para sembrar (Contardi 1939[cita 5]​). Sólo debido a esto la variedad silvestre puede percibirse como maleza. La recomendación de eliminarla es antigua, desde al menos 1887[cita 6]​ hasta 1997[cita 7]​, las compañías de herbicidas también la listan como maleza.[cita 8]

Siembra y Abono[editar]

Así siembran De Grazia et al. (2003[17]​): “Se preparó la cama de siembra con dos pasadas de arado de cincel. Se aplicó herbicida de pre-siembra trifluralina (Treflán, 2 L ha-1); se realizó una fertilización base con 50 kg P ha-1 con superfosfato triple de calcio y se incorporó con motocultivador. La siembra se realizó el 19/10/2001 en golpes a 10 cm, en surcos distanciados a 90 cm sobre un Argiudol Típico conteniendo 0,155% de N total, 16,9 mg kg-1 de P extractable y 14 mg kg-1 de NO3 medidos con 19% de humedad, en un lote proveniente del cultivo de hortalizas de hoja sin fertilizaciones ni abonaduras.”

De Grazia et al. (2003[17]​): “No obstante su corto ciclo de producción, tiene gran importancia económica anticipar su entrada al mercado para obtener mejores precios.” Para ello, 15 días después de la emergencia se vuelve a fertilizar. Informan que no conviene fertilizar únicamente con nitrógeno, que da mala proporción de flores masculinas:flores femeninas, mal cuajado de frutos, y menos precocidad. Conviene aplicar nitrógeno (como urea) y potasio (como sulfato de potasio) en una proporción 50N:100K.

Dice Raffo (1997[15]​ p. 38): “Demasiado nitrógeno combinado con buena humedad y temperatura hace que las flores masculinas sean mayoritarias y por consiguiente tenemos plantas muy bien desarrolladas pero con pocas flores femeninas, con una mala producción de frutos. En estos casos es aconsejable el uso de hormonas”. “En líneas generales se aconseja como abono de base fosfato diamónico (18-46-0) o 15-15-6-4-. Los abonos foliares tienen muy buena reacción por ser una planta con hojas que presentan una buena superficie de absorción.”

“La densidad de siembra más usada es de 4 a 5 kg de semilla por ha (…) Doblando esta distancia el rendimiento por mata se hace prácticamente el doble, y el rendimiento por superficie permanece casi inalterado. En conclusión si bien las siembras densas no aumentan significativamente el rendimiento, elimina por lo menos las pérdidas debidas a fallas individuales en el cultivo.” (Raffo 1997[15]​ p. 38)

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Riego[editar]

Raffo (1997[15]​) p. 38 dice: “El riego debe ser realizado fundamentalmente en la floración y durante el cuaje de los frutos con bastante frecuencia para producir zapallitos claros y brillosos. Una falta de agua produce zapallitos oscuros y opacos.”

Enfermedades[editar]

Oidio en una hoja de zapallo.

Raffo 1997[15]​ p. 38-39: “La enfermedad de mayor importancia económica es el oidio. Se manifiestan en las hojas, brotes e inflorescencias en forma de manchas blanquecinas, luego más grandes hasta confluir abarcando todo, luego toman un aspecto pulverulento ceniciento. Las hojas caen y según la intensidad se produce la defoliación completa”. Control:

  • – Kumulus (azufre polvo floable). Dosis: 200-300 g en 100 L de agua
  • – Topas 100 EC. Dosis: 50 mL en 100 L de agua
  • – Folicur. Dosis: 50 mL en 100 L de agua
  • – Systhane W. Dosis: 10 g en 100 L de agua”

Insectos[editar]

Los insectos que más las atacan son pulgones, trips y chinches, se controla con insecticidas. (Raffo 1997[15]​ p. 39)

Malezas[editar]

“Por ser una especie que requiere buenos suelos y riego, es muy afectado por la competencia de las malezas Los herbicidas recomendables económicamente es de Preemergencia Dual 96 EC que se aplica después de la siembra y antes de que las malezas hagan su aparición, preferentemente sobre terreno húmedo y después de una lluvia o riego, sobre suelo bien desmenuzado y sin terrones. Y los graminicidas Agil, Select, Listo, controlan gramíneas, ciperáceas y algunas dicotiledóneas con excelente resultado. Y post-emergencia que se aplica después de la aparición de malezas, cuando éstos se encuentran en pleno desarrollo controla exclusivamente gramíneas y debe estar acompañado de aceite humectante para evitar el escurrimiento del producto en hojas cerosas y erectas.” (Raffo 1997[15]​ p. 39)

Fitorreguladores[editar]

“Tratamiento con fitorreguladores: para aumentar la aparición de flores femeninas y por consiguiente la aparición de frutos, se pueden usar fitorreguladores, entre ellos se encuentran:
– Ethefon – “Ethrel”, en situaciones de estrés por helada, granizo y otra adversidad climática, la planta de zapallito, al recuperarse, produce mayor cantidad de flores femeninas en relación a las masculinas. El uso de este regulador permite imitar a la naturaleza, pues libera etileno en los tejidos y activa el proceso de floración. Aplicación: a partir de la cuarta hoja, antes de que la planta emita los primeros pimpollos, se realiza una pulverización con una dosis de 120 cc/100 L. Es necesario, cada 20 plantas dejar una sin tratar para que actúe como polinizadora.” (Raffo 1997[15]​ p. 39-40)

Polinización[editar]

“Polinizadores: es norma general en otros países el uso de insectos polinizadores, como las abejas, empleándose 6 colmenas por hectárea. En cultivos bajo cobertura esto es fundamental.” (Raffo 1997[15]​ p. 40)

En una huerta familiar ver polinización manual.

Cosecha[editar]

“Se cosechan los frutos de tamaño chico y mediano, los demasiado grandes desmerecen el precio del producto en el mercado. La presentación de los toritos en cuanto a uniformidad de los frutos es sumamente importante para lograr mejores precios”. (Raffo 1997[15]​ p. 40)

Historia del cultivo[editar]

Es una “variedad tradicional” () precolombina citada por primera vez por los españoles del s. XVIII (Millán 1947[cita 9]​). Alrededor de 1780 ya era una variedad tradicional cultivada por los criollos en Argentina, y fue la época en que fue llevado a Francia, donde se cultivó “por muchos años” y para 1904 parecía haber desaparecido[cita 10][cita 11]​ A Estados Unidos llegó en 1880 pero desapareció rápidamente del comercio de semillas, las semillas cultivadas por el completo trabajo de Tapley et al. (1937) para describirlo, fueron recibidas desde Italia.[cita 12]

En 1947 no se conocía en Bolivia ni en Perú, sí en Chile con el nombre de Hoyito y en Salta como Tronquero.[cita 13]

Historia taxonómica[editar]

Millán (1947[1]​): “La primera descripción de la var. habría sido escrita por Balcarce en el año 1870 en el , obra que no he podido consultar. Posteriormente Carrière[22][23]​ publicó su diagnosis. La descripción más minuciosa pertenece a Tapley et al (1937[26]​).”

No había ilustraciones. De hecho nunca hubo grabados de esta variedad, en las semillerías de Buenos Aires y en los catálogos en el extranjero utilizaban para ilustrarla grabados de otros zapallos, las primeras ilustraciones fueron las fotos de Contardi (1939[12]​) quien hizo los primeros estudios genéticos.[cita 14]

Millán (1947[1]​) nombra por primera vez la variedad como se la conoce hoy en día y ofrece una descripción con fotografías. No había información de su región de origen, más que el hecho de ser del sur de Sudamérica, ni si había tenido un único origen.[cita 15]

Nombres sinónimos[editar]

En Millán (1947[1]​) p. 334. se describe por primera vez bajo ese nombre: Duch. var. (Carrière) Millán

El nombre con que la llamó Contardi (1939[12]​):

var. “”
Nombres vulgares

Además de Zapallito de Tronco que hoy es el más común en la provincia de Buenos Aires, en la bibliografía consultada por Millán (1947[1]​) se registran los siguientes nombres:

Véase también[editar]

Citas[editar]

Referencias[editar]


Como quitar las espinillas sólo con hoja de zapallo


Solo con hoja de zapallo